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| Querido Pablo Luis Maza | Indice de artículos | << Anterior | Siguiente >> |
| por Pilar Mainé |
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Enamorado de la jota e ilusionado con mostrarnos sus coreografias, cuando podías, venías a visitarnos. Supongo que la mayor parte de los bailadores/as te abrazamos un poquitín casda vez que nuestras manos acarician las castañuelas, tus castañuelas, pues no fueron pocas las veces que te ofreciste para traernos las mejores y que, como tu deseabas, sonasen lo mejor posible. Pero es tu voz la que resuena en mi mente, tu cuerpo redondeado por los años pero sin perder un ápice de tus gráciles movimientos el que se dibuja en mi memoria, ¡cuanta elegancia desprendías!. Yo no me cansaba de mirarte para empaparme de ese porte que tan sólo a unos pocos les ha sido concebido. No tuve la suerte de compartir escenario contigo. Cuando yo nací, tu ya eras todo un maestro de la jota bailada. Tarde años en saber que la jota de Antillón (en honor al pueblo de donde provenía tu madre), había sido obra tuya en unión con Mª Teresa Esteban; años en saber que era tuya la bravía "Jota de Guara". Disfruté con las clases para aprender algunas de tus coreografías. Tus coreografías..., es allí donde abriste un inmenso mundo ante mis ojos. ¡Cómo eras capaz de jugar con el espacio, con los ritmos, con los complementos! Para mí, ver una coreografía tuya era disfrutar del espectáculo en toda su dimensión, pues basándote en la esencia de la tradición, sabías sacarle provecho a una impecable puesta en escena y de unos efectos tan sencillos como envolventes.
Te fuiste tan silencioso que no nos diste tiempo a preguntarte todo aquello que deseábamos y necesitábamos conocer de nuestra querida jota bailada. Permíteme, por ello, que reproduzca unas breves palabras tuyas que emitiste en la entrevista que, en el año 97, te efectuó mi hermano, Quique, a la vez que recomiendo su lectura a todo aquel que quiera conocerte un poquito más. <<Hay que escuchar la jota, sentirla dentro e interpretarla... La jota tiene que llegar al corazón del espectador... la clave del buen bailador no está de cintura para abajo, de allí, bien o mal, todo el mundo baila. La vida está de cintura para arriba... con los brazos como si cogieran un tonel, las castañuelas como si fueran un espejo y la cabeza mirando siempre por encima del hombre>>. ALACAY nº2. Lamento de veras que no vuelvas a vernos a esta tu segunda familia, por eso, cuando viaje a los Pirineos, respiraré muy profundo para que sigas llenando nuestras limitadas mentes con tu grandioso buenhacer y sonreiré por qué tú siempre querías que así lo hiciésemos. Hasta siempre, amigo y maestro. |
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